Grandes creadores de videojuegos: Shigeru Miyamoto

Este genio nos regaló joyas como Mario Bros. The Legend of Zelda y F-Zero.

En nuestra sección semanal de grandes creadores de videojuegos hablaremos de una verdadera leyenda viviente. Un hombre que es responsable del éxito de Nintendo y es sindicado como el padre de Mario, el personaje más famoso del mundo digital, estamos hablando de Shigeru Miyamoto.

¿Cómo fue que un joven japonés originario de una humilde familia donde ni siquiera había un televisor revolucionó la industria de los juegos? Acá en Generación VHS les contaremos la historia.

Donkey Kong, su primer gran éxito.

Nacido en la localidad nipona de Sonobe, Miyamoto demostró una gran fascinación por el mundo fantástico a temprana edad. Pese a que sus padres eran dos profesores muy estrictos, siempre pudo tener contacto con diverso material de Disney, su primera inspiración.

Sin embargo, el entorno natural cerca de donde vivía la familia, permitió a Shigeru recorrer escenarios vastos, poblados por grandes árboles y formaciones rocosas. Fue aquí, en una cueva bastante inhóspita, donde el joven tuvo la inspiración para una de sus más grandes aventuras, The Legend of Zelda. Su indecisión a la hora de ingresar a este lugar creó en su cabeza el concepto de calabozos o dungeons que todos los fanáticos de la saga conocemos.

En la década del 70 ingresó a estudiar diseño industrial, y si bien por esos años su interés se había orientado más hacia la creación de juguetes, el popular videojuego Space Invaders la estaba rompiendo a nivel mundial, por lo que joven se decantó por trabajar en el mundo de los arcades.

A los 24 años, y de la mano de Hirochi Yamauchi, presidente de Nintendo en esa época, ingresa a la compañía trabajando como “artista”: básicamente se encargaba de pintar las máquinas por fuera, algo poco glamoroso, pero que le permitió ingresar en esta industria aún en desarrollo.

El fracaso se torna en una oportunidad

Durante la década de los 80, Nintendo busca competir en un mercado saturado, y con la compañía pasando por un momento difícil, los riesgos no pueden ser muchos. El lanzamiento del juego Radar Scope significó un golpe duro para los japoneses: el público americano no respondió como esperaban y el futuro se veía muy oscuro. En un intento por salvar el barco de hundirse, Yamauchi solicita a Miyamoto y al ingeniero principal Gumpei Yokoi reciclar todos los arcades disponibles y sacar un juego nuevo.

La inspiración golpeó a Miyamoto, y aprovechando su gusto por el triángulo amoroso de Popeye, Brutus y Olivia, decide sacar un juego con esa premisa. Es en este punto del tiempo donde vemos a Donkey Kong, un verdadero éxito de ventas, con más de 60.000 máquinas distribuidas en EE.UU. generando más de US$180 millones a la compañía.

Donkey Kong marcó un antes y después en la industria, ya que fue uno de los primeros juegos cuyo desarrollo comenzó por la trama y después se desarrolló el apartado técnico. Los personajes estaban detallados en la caja del arcade con sus nombres: Pauline, Donkey Kong y Jumpman.

Este éxito no sólo significó un salvavidas para las arcas de Nintendo, sino que además fue el voto de confianza que Shigeru necesitaba para avanzar y crear más juegos como él quería. En los años siguientes sacó al mercado Donkey Kong jr. y Donkey Kong 3, ambos como mucho éxito, pero su mejor obra aún estaba por venir…

Su último trabajo en los arcades fue la creación de un spin off del juego del gorila. Para eso tomó a Jumpman y lo renombró como Mario, y en lugar de que fuese un carpintero (por eso usaba un martillo para rescatar a Pauline), fue un fontanero. Ideó a su hermano Luigi y los puso a combatir tortugas en las alcantarillas de Nueva York. Aquí nacía “El Gran Guarén”… perdón, aquí nacía Mario Bros.

El paso definitivo a las consolas

Su contribución al lanzamiento de la consola de sobremesa NES (Nintendo Entertainment System) o Famicon en Asia, le significó llevar su concepto de Mario al siguiente nivel, creando el mundialmente exitoso Super Mario Bros, el primero de una saga de títulos basados en el popular personaje, pero que esta vez se desarrollaba en formato plataforma, donde el fontanero debía avanzar a través de muchos niveles derrotando a koopas y otros enemigos, para así llegar a las fortalezas donde luchaba contra Bowser.

El Mario de NES es un clásico entre clásicos.

Luego de esto, siguió con la producción de su idea más longeva, aquella que dio vuelta en su cabeza desde la juventud. Creó The Legend of Zelda, una aventura protagonizada por el joven Link donde el jugador tomaba sus propias decisiones a la hora de buscar cómo avanzar. Este sería el concepto primario de lo que conocemos hoy como género Sand box: juegos donde uno puede ser lo que quiera, sin tener que seguir niveles para avanzar en la historia.

Desde aquí en adelante, la influencia de Miyamoto en Nintendo fue única. A cargo del equipo de producción Nintendo Entertainment Analysis and Development (Nintendo EAD), el diseñador llevó a la vida Super Mario Bros. 3 uno de los juegos más destacados de la historia. Pese a las limitaciones que suponía el hardware de la NES, el equipo fue capaz de crear un título con 8 mundos, una enorme cantidad de secretos y por supuesto la inclusión de Racoon Mario con un gran apartado visual para la época.

A medida que el tiempo y la tecnología avanzaron, la influencia de Miyamoto siguió creciendo dentro de Nintendo. Es imposible olvidar juegos queridos como F-Zero, la saga de conducción futurista cuyo personaje principal era Captain Falcon; Star Fox, el juego espacial en 3D, cuyo cartucho incluía un chip FX, el primero en su clase y permitía a la consola Super NES generar gráficas poligonales; Super Mario RPG, una exitosa alianza entre Nintendo y Square que nos permitió ver a Mario como nunca antes, entre otros varios.

“¿Que los videojuegos son malos? Lo mismo dijeron sobre el Rock ‘N’ Roll” – Shigeru Miyamoto

Pero creo que las perlas más brillantes llegaron de la mano de la consola Nintendo 64. Super Mario 64, el primer juego del personaje en perspectiva 3D fue un verdadero éxito para la compañía, pese a que la consola no pudo superar a su competidor, la PlayStation, esta entrega del fontanero está entre las mejores hasta ahora.

Con 120 niveles cargados de aventura, el juego fue un deleite de cientos de fanáticos alrededor del mundo. Sin embargo, éste se vio eclipsado por el que es, quizás, uno de los mejores juegos de la historia de esta industria, The Legend of Zelda: Ocarina of Time.

Ocarina del Tiempo es uno de los mejores Zelda que se hayan desarrollado.

La historia de Link, Zelda y Ganondorf fue una maravilla, un juego perfecto que hasta el día de hoy es recordado con una solemnidad y respeto únicos. La trama de éste nos pone en el rol de Link y sus viajes entre el presente y el futuro para detener a Ganondorf en su plan por obtener el poder absoluto de la TriFuerza. Con un apartado visual increíble, jugabilidad notable y una gran cantidad de puzzles y secretos por descubrir esta entrega se convirtió en la obra maestra del gran Shigeru Miyamoto.

El diseñador sigue activo trabajando con Nintendo, y aunque ha seguido colaborando en algunos juegos, como fue el caso de Pikmin para GameCube o el exitoso Nintendogs, lo cierto es que hoy pasa sus días como asesor de la compañía tratando de sacarla adelante y apoyando activamente el lanzamiento de la consola Nintendo Switch. Sus contribuciones a la industria siguen vigentes a través de nuevas entregas de sus clásicos personajes. Sin duda, Miyamoto quedará en la posteridad como uno de los más grandes genios de la industria de los videojuegos.

¿Y a ustedes qué les parece el trabajo de Shigeru Miyamoto en Nintendo? Los invitamos a comentar más abajo.

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